|
Carmen
del Moral Ruiz, la autora, y que lo es también de La sociedad madrileña a fin de siglo y Baroja, obra almohada de la
presente que le permite trazar un discurso bastante perfilado y
pulido de la historiografía del género chico desde la sociología,
se adhiere a esta tendencia muy reforzada como alternativa y nuevo
campo de investigación por cuyos senderos fluirán –cuanto menos
se cruzarán-, las presentes y futuras bibliografías musicales. No
se extrañe el lector, pues, si la evolución artística del género
no discurre cronológicamente a través de sus firmas más
destacadas –en compositores, libretistas y estrenos-, y se
entretiene en, por ejemplo, la explicación del cambio y apertura de
Madrid como ciudad y su sociedad urbana en proceso de desarrollo y
los consecuentes hábitos generadores de nuevas formas de ocio y
cultura. O bien en algunas actividades sociales como el servicio doméstico;
o el crecimiento y función de las tabernas y cafés finiseculares;
así como, la tradición de la danza o la guerra de Cuba, la relación
colonial y el desastre del 98. Algo que sutil o abiertamente,
encontramos en las piezas del género, de entre las cuales, se toman
como pretexto tres: La Gran Vía
(1886), La Verbena de la
Paloma (1894) y Gigantes y
Cabezudos (1898). No por su consagrada fama sino por las
consecuencias como punto de inflexión en sus características modélicas
como reflejo y tratamiento social dentro del género, en su antes y
después.
Por
otro lado, suscita curiosidad la particular edición. Muy próxima a
una voluntad amena y atractiva en la lectura, la distribución y
letra generosas son complementadas por una economización de tintas
de lograda estética en las imágenes de verde y blanco. Detalle que
de rehilete contribuye a una sensación de época que en un plano
ilustrativo almidona unas imágenes, fotografías y grabados que a
todo color, delatarían un cierto desgaste. Por su parte, la redacción
es de una accesibilidad y narrativa sin presunciones, en la que hábilmente
se citan obras y autores de referencia en el estudio de la materia
(Marino Zurita, Sainz de Robles, Deleito y Piñuela, Fernández Muñoz),
así como comentarios y reflexiones de la prensa de la época o de
las Guías de Madrid a través de los abundantes pies de página.
Atención también a las tablas y estadísticas que denotan aspectos
y matices de quien ha trabajado con material de época.
Finalmente, la guinda está servida por el carismático Manuel García
Franco, quien no poca tinta ha vertido entorno a la materia, en uno
de los tres apartados más profusos e
interesantes, en donde analiza la esencia y estructura de la
zarzuela chica: realismo teatral, escenografías, lenguaje,
libretistas, música, la crítica, etc. Concluye con un meramente
informativo glosario –con toda lógica, sólo de títulos del género
chico- sobre registros en vídeo, cine y discografía, al que los años
empiezan a mellarle estela.
Albert Ferrer i Flamarich
Revista
"Sarsuela 2000 Zarzuela",
Número
3 Noviembre 2005. II etapa.
|