|
|
Doña
Francisquita, se estrenó en el Teatro Apolo de Madrid el 17 de octubre de
1923, interpretando los principales papeles Mary Isaura en Francisquita,
Cora Raga en Aurora "La Beltrana", Felisa Lázaro en Doña Francisca,
Juan de Casenave en Fernando, Antonio Palacios en Cardona y Ricardo Güell
en Don Matías. Esta denominada comedia lírica en tres actos está basada
en "La discreta enamorada" de Lope de Vega que a su vez se inspiró en
un cuento del Decamerón, la narración tercera de la jornada tercera, en
que Pampinea fue el "precedente" de Francisquita, el fraile el de Don
Matías y el caballero el de Fernando. La acción se retrasa dos siglos
respecto a la contemplada por Lope, con lo que, además, queda salpicada
del madrileñismo cantado por Galdós y por Mesonero Romanos.
En
la gestación de la obra tal y como hoy la conocemos abundan los
sucedidos, empezando por la forma de componer de Vives que se anticipaba
al libreto mediante lo que llamaban "el monstruo" que venía a ser una
especie de "andamio" literario sobre el que el compositor escribía su
música, andamio que luego era sustituido por el libretista, pues bien los
primeros versos de la canción de la juventud (Canto alegre de la juventud
que eres alma del viejo Madrid) formaban parte del "monstruo" pero con
tan buen acierto que fueron respetados en el libreto definitivo. También
se admite generalmente que el maestro recurrió al archivo municipal de
Madrid para estudiar tonadillas que utilizó en su obra, siendo por ello
acusado de plagio, sin más base que la ignorancia y la envidia. No faltó
la peripecia física en forma de accidente que sufrió el maestro días
antes del estreno y que obligó a que la instrumentación de algunos números
la terminasen otros compositores, entre ellos Conrado del Campo, Turina y
Pablo Luna quien se encargó nada menos que del "coro de románticos"
impregnándolo quizás de lo que Vives denominó "música rubia" a la
realizada por el aragonés. Queda por decir que antes de escoger el título
se barajaron otros como Doña Manolita, Felipa y Felipita, Doña Mariquita...
Por último es preciso comentar que después del estreno, Vives suprimió
un dúo de Francisquita y Francisca y por contra el dúo de Francisquita y
Fernando "Le van a oír no sea usted imprudente" no figuró en la
partitura hasta el estreno en Barcelona.
|
|
El
éxito fue apoteósico, inaudito, portentoso, repitiéndose muchos números,
y Sol Burguete se hace eco de que el entusiasmado público llegaba a
corear que "en España, sólo Vives y Belmonte". Estadísticamente se
cuenta que en 20 años la obra se representó 5.210 veces, de las cuales
682 en Madrid y ¡896! en Barcelona.
Este éxito no ha dejado de acompañarla
en los 83 años de vida que ya tiene, aunque el veredicto del público y
de la crítica convirtió en principal el papel pensado como secundario de
Aurora la Beltrana en detrimento del de Francisquita, hasta tal punto que
algunos de los autores consultados citan un artículo de Emilio Carrere en
1943 según el cual Vives pensó en suprimir el dúo de Aurora y Fernando
para no restar protagonismo a Mary Isaura, por la especial relación que,
al parecer, le unía a ella, conformándose al final con pedir a Cora Raga
no repitiese el número pues "él había escrito un dúo y no un cuple".
En la senda de triunfos que esta obra ha proporcionado, además de Cora
Raga, han destacado Emilio Vendrell: el mejor Fernando hasta 1956 en que
comenzó la era Alfredo Kraus.
Firmado:
Diego Emilio Fernández Álvarez
|